Los tangatawheuna son los nativos de Nueva Zelanda, entre ellos se llaman “la gente de la tierra”, o como se los conoce en la cultura occidental, Maoríes; la población Maorí es superior al medio millón de personas y representan no menos del 15% aproximado de los habitantes de este país. Como toda población indígena, estos individuos presentan marcas en su cuerpo, los tatuajes maoríes que los identifican culturalmente, las huellas genealógicas o whaka
papa de los maoríes, aseguran que el primer maorí se dio a conocer en Hawaiki y descendía de los dioses. Se dirigió en canoa a Kiwa a través de Te Moana-nuui, por el mar Pacífico y desde allí hacia su asentamiento tribal en Aotearoa. Para los maori de Nueva Zelanda el tatuaje también es esencial como signo de identidad cultural. En lengua maori, el tatuaje tradicional se conoce como moko y en términos formales se define a través de la simetría. Hasta principios del siglo XX, los hombres maori lucían tatuajes en la cara y en la parte baja del cuerpo, entre la cintura y las rodillas. Las mujeres se tatuaban alrededor de la boca y en el mentón. Los diseños típicos de los moko faciales de los hombres consistían en líneas paralelas de la nariz al mentón y sobre las cejas hacia las orejas. También adornaban sus mejillas, nariz, frente y mentón con diseños espirales o curvilíneos. La tradición maori considera los diseños del moko tan personales, que algunos hombres firmaban documentos con ellos. Asimismo, las esculturas de madera representando a los ancestros colocadas en sus casas de reunión también tienen su moko distintivo. Según la mitología maori, el tatuaje, el tejido y la escultura fueron entregados a los hombres por la diosa del Nacimiento. Por ello se establece que cada moko contiene un simbolismo de nacimiento-muerte que une a todos los seres humanos con sus ancestros.
papa de los maoríes, aseguran que el primer maorí se dio a conocer en Hawaiki y descendía de los dioses. Se dirigió en canoa a Kiwa a través de Te Moana-nuui, por el mar Pacífico y desde allí hacia su asentamiento tribal en Aotearoa. Para los maori de Nueva Zelanda el tatuaje también es esencial como signo de identidad cultural. En lengua maori, el tatuaje tradicional se conoce como moko y en términos formales se define a través de la simetría. Hasta principios del siglo XX, los hombres maori lucían tatuajes en la cara y en la parte baja del cuerpo, entre la cintura y las rodillas. Las mujeres se tatuaban alrededor de la boca y en el mentón. Los diseños típicos de los moko faciales de los hombres consistían en líneas paralelas de la nariz al mentón y sobre las cejas hacia las orejas. También adornaban sus mejillas, nariz, frente y mentón con diseños espirales o curvilíneos. La tradición maori considera los diseños del moko tan personales, que algunos hombres firmaban documentos con ellos. Asimismo, las esculturas de madera representando a los ancestros colocadas en sus casas de reunión también tienen su moko distintivo. Según la mitología maori, el tatuaje, el tejido y la escultura fueron entregados a los hombres por la diosa del Nacimiento. Por ello se establece que cada moko contiene un simbolismo de nacimiento-muerte que une a todos los seres humanos con sus ancestros.
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