A pesar de sus inicios gloriosos en el 500 D.C. en Japón como adorno del primer emperador, el tatuaje estaba reser
vado para aquellos que habían cometido crímenes serios. Los individuos tatuados eran aislados por sus familias y se les negaba cualquier participación en la vida comunitaria. Esto debido a la idiosincrasia japonesa era el peor de los castigos posibles para un japonés. Se solían aplicar marcas en los brazos o frente identificando de qué prisión venía la persona. El tatuaje era asociado con la mafia constituida por los yakuza que a pesar de estar fuera de la ley, poseían un estricto código moral para defender a la gente común. Expresaban sus ideales por medio del tatuaje ya que el proceso era doloroso para mostrar valentía, era permanente para mostrar lealtad de por vida a la banda y al ser ilegal los convertía en marginales para siempre. El tatuaje japonés clásico usa héroes legendarios y motivos religiosos, que pueden combinarse con decoraciones florales, lunas, paisajes y animales simbólicos como dragones y tigres, contra fondos de olas, nubes y rayos. Los diseños no eran pequeños ya que se trasladó la pintura tradicional a los cuerpos dando por resultado dibujos grandes que cubrían en su totalidad espaldas, pechos y costillas. Se cree que el tatuaje de cuerpo entero proviene del querer ocultar las marcas de castigo. Este tipo de tatuaje se encuentra desde finales del siglo XVIII, los diseños más comunes eran los budistas, así como escenas del "Sukoden". Representaban un gran compromiso emocional y económico, y cada diseño se asociaba a un atributo que pasaba a formar parte del individuo tatuado. Era común que los amantes llevaran cada uno la mitad de un tatuajes que al juntarse formarían un solo tatuaje (irebokuro). También estaba de moda formalizar su relación delante de los dioses, pero lejos del mundo por medio de tatuajes creados en el templo
vado para aquellos que habían cometido crímenes serios. Los individuos tatuados eran aislados por sus familias y se les negaba cualquier participación en la vida comunitaria. Esto debido a la idiosincrasia japonesa era el peor de los castigos posibles para un japonés. Se solían aplicar marcas en los brazos o frente identificando de qué prisión venía la persona. El tatuaje era asociado con la mafia constituida por los yakuza que a pesar de estar fuera de la ley, poseían un estricto código moral para defender a la gente común. Expresaban sus ideales por medio del tatuaje ya que el proceso era doloroso para mostrar valentía, era permanente para mostrar lealtad de por vida a la banda y al ser ilegal los convertía en marginales para siempre. El tatuaje japonés clásico usa héroes legendarios y motivos religiosos, que pueden combinarse con decoraciones florales, lunas, paisajes y animales simbólicos como dragones y tigres, contra fondos de olas, nubes y rayos. Los diseños no eran pequeños ya que se trasladó la pintura tradicional a los cuerpos dando por resultado dibujos grandes que cubrían en su totalidad espaldas, pechos y costillas. Se cree que el tatuaje de cuerpo entero proviene del querer ocultar las marcas de castigo. Este tipo de tatuaje se encuentra desde finales del siglo XVIII, los diseños más comunes eran los budistas, así como escenas del "Sukoden". Representaban un gran compromiso emocional y económico, y cada diseño se asociaba a un atributo que pasaba a formar parte del individuo tatuado. Era común que los amantes llevaran cada uno la mitad de un tatuajes que al juntarse formarían un solo tatuaje (irebokuro). También estaba de moda formalizar su relación delante de los dioses, pero lejos del mundo por medio de tatuajes creados en el templo
No hay comentarios:
Publicar un comentario